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20 iconos, 20 ¡gracias!

09 Abril 2025
El pasado 5 de abril, sábado, se bendijeron en el Campo de los pastores los iconos de la Capilla de la Inmaculada Concepción (capilla española). Estos iconos han sido apadrinados por 20 entidades o personas individuales que habéis querido echarnos una mano con la financiación de dicha capilla. A todos vosotros, ¡gracias!
 
A continuación, presentamos los iconos, con sus textos bíblicos, explicación descriptiva y nombre del donante.
 
Los 20 iconos circulares representan los principales santuarios de Tierra Santa vinculados con la vida de la Virgen María. Símbolo de que la Custodia de Tierra Santa ofrece a María todos los santuarios que en la historia se han ido construyendo, para recordar los principales momentos de su vida. Los lugares y pasajes bíblicos son estos:

1. Monasterio San Jorge de Coziba (desierto de Judá)

Según una piadosa tradición, san Joaquín estuvo por estos parajes rezando cuarenta días, a causa de la falta de hijos, antes de recibir la noticia de que iba a ser padre de la Virgen. Se cuenta que mientras Joaquín lloraba en este lugar por la infertilidad de su mujer, Ana recibió la visita de un ángel que le anunció la concepción de María. El monasterio se presenta, pues, como el santuario mariano más antiguo.

El monasterio de S. Jorge de Coziba recuerda el retiro de S. Joaquín según el Protoevangelio de Santiago. Este monasterio surgió en el año 476, colgado de las paredes del Wadi Kelt (desierto de Judá). Los monjes griegos ortodoxos restauraron su vida monástica en 1878.

Donado por D. Enrique Ramos y familia.

2. Nacimiento de María: Basílica de Sta. Ana (Jerusalén)

Llegado el tiempo del alumbramiento, Ana pregunta a la comadrona: “¿Qué es lo que he dado a luz?“. Le responden: “una niña“. Y Ana exclamó: “Mi alma ha sido enaltecida“. Y reclinó a la niña en la cuna. Ana se purificó, dio el pecho a la niña y le puso por nombre Mariam.

(Protoevangelio de Santiago V, 2)

La Basílica de Sta. Ana en Jerusalén fue edificada por los cruzados y ha llegado hasta nosotros en perfecto estado de conservación porque Saladino la convirtió en 1192 en Madrasa (escuela teológica islámica). Guarda la memoria del nacimiento de María, y está edificada sobre las ruinas de la Iglesia Sta. María la probática (S. V), que guardaba la memoria del nacimiento de María y de la curación del paralítico de Betesda, y que fue destruida por Cosroes. El gobierno francés la recuperó en 1856 y actualmente la gestionan los PP. Blancos.

Donado por D. Cássio Roberto De Almeida Romano.

3. Fuente de la Virgen (pre-anuncio del ángel Gabriel)

María tomó una tinaja y salió para llenarla de agua. Y he aquí una voz: ‘¡Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo y bendita eres tú entre las mujeres!’ Y miró a su alrededor, a derecha e izquierda (para ver) de dónde venía la voz. Y, temblando, se fue a su casa, dejó la tinaja y, tomando el paño de púrpura, se sentó en una silla y lo puso cerca de ella.

(Protoevangelio de Santiago IX, 1)

La fuente de la Virgen se halla en la Iglesia de San Gabriel (aunque la pintura de nuestro icono muestra la fuente tradicional de la plaza del pueblo, fuera de la Iglesia). Es la única fuente-manantial de Nazaret, y desde la Edad Media se incorporó dentro de una iglesia, actual parroquia de los griegos-ortodoxos.

Donado por la familia Robles Ramírez.

4. Anunciación del ángel a María: Basílica de la Anunciación (Nazaret)

Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se turbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.

(Lc 1,28-31)

La Basílica de la Anunciación, en Nazaret, fue inaugurada el 25 de marzo de 1969. Está edificada sobre la iglesia demolida de 1739, que a su vez se edificó sobre las ruinas de un templo cruzado y otro bizantino, de los que se pueden observar restos (paredes y mosaicos). Alberga como preciosa reliquia la casa de María (en nuestro icono), donde “AQUÍ el Verbo se hizo carne”, como pone debajo del altar.

Donado por Dña. María Luisa Miñara Montoya.

5. María visita a su prima Isabel: Santuario de la Visitación (Ain Karem)

En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno.

(Lc 1,39-42)

El Santuario de la Visitación se halla en la montaña de Ain Karem (perteneciente a la ciudad de Jerusalén, desde el año 1961). Los bizantinos construyeron un primitivo santuario con la cisterna que guarda el agua del pozo que podemos ver en nuestro icono, lugar de la visitación de María a Isabel. Los cruzados edificaron un templo más grande, dejando la cisterna en la cripta. Los franciscanos restituyeron la cripta al culto en 1679 y en 1939 A. Barluzzi la restaura, tal como puede verse ahora.

Donado por Dña. Mª del Carmen Reig Sánchez-Girón y D. Javier Ortega Degán.

6. Iglesia del Kathisma (descanso de María y de José antes de llegar a Belén)

(José) aparejó el asno e hizo sentar a María: su hijo [según el Protoevangelio se trata de un hijo precedente del matrimonio de José, que después habría enviudado] tiraba del animal y José los acompañaba. Llegados tres millas más allá, José se giró, la vio triste y se dijo a sí mismo: ‘Quizá lo que hay en ella la aflige’. Volviéndose otra vez, vio que reía. Entonces le preguntó: ‘¿Qué te pasa María, que veo tu rostro ora sonriendo ora triste?’ María le respondió: ‘Es porque veo con mis ojos a dos pueblos: uno llora y está de luto, otro está lleno de alegría y exulta’. Más tarde, cuando llegaron a mitad de camino, María le dijo: ‘Hazme bajar del borriquillo porque el niño empuja y podría nacer antes de tiempo’. Entonces le ayudó a bajar de la silla.

(Protoevangelio de Santiago 17,2-3)

La Iglesia del Trono de María (Kathisma) fue edificada en torno al siglo V y está ubicada entre Jerusalén y Belén. Actualmente sólo se ven unas ruinas que destacan de la superficie, junto a la carretera entre estas dos ciudades. Su construcción se debió a la donación de una viuda rica (Ikelia, año 456), después del Concilio de Éfeso, pero fue destruida en el año 614 por Cosroes, y recientemente descubierta en el año 1992. Tiene planta octogonal, y en el centro el altar, roca que sirvió de Trono a María en su camino a Belén antes de dar a luz a su Hijo Jesús.

Donado por D. Claudio García Jiménez.

7. María da a luz al Salvador: Basílica de la Natividad (Belén)

Y sucedió que, mientras José y María estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada.

(Lc 2,6-7)

El lugar del nacimiento del Señor fue identificado con una estrella de 14 puntas, haciendo alusión a la doble naturaleza de Cristo (humana y divina). Está en el fondo de la gruta del nacimiento, bajo el presbiterio de la actual Basílica de la Natividad en Belén. Esta Basílica fue edificada por Constantino en el año 326 y embellecida por Justiniano en el 540. Actualmente es compartida por griego-ortodoxos, armenios y católicos.

Donado por Dña. Isabel García Suarez.

8. Templo de Jerusalén (presentación de Jesús en el Templo)

Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor. Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón; este hombre era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor.

Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él, le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: «Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz; porque han visto mis ojos tu salvación, la que has preparado a la vista de todos los pueblos, luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel.»

Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de él. Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción - ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma! - a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.»

Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad avanzada; después de casarse había vivido siete años con su marido, y permaneció viuda hasta los ochenta y cuatro años; no se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día en ayunos y oraciones. Como se presentase en aquella misma hora, alababa a Dios y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.

(Lc 2, 22-38)

El templo de Jerusalén ha sido el lugar más importante del judaísmo desde los tiempos de Salomón, que le edificó por primera vez (siglo IX a.C.) para que fuese la Casa de Dios (Arca de la Alianza). Nabucodonosor lo destruyó en el 587 a.C., pero medio siglo después, liberados los judíos por el persa Ciro, Esdras y Nehemías comienzan su reconstrucción, que llevará a su máximo esplendor Herodes el grande al inicio de nuestra era. Allí fue presentado el Niño Jesús y purificada su Santísima Madre, y como testimonio, los cruzados (siglo XI) pusieron un altar en la Mezquita Al Aksa construida en el 715, hasta que Saladino la retornó a su culto islámico a finales del siglo XII, tal como sigue hasta nuestros días. En el año 1099 los cruzados conquistan Jerusalén y convierten la Mezquita de Omar en iglesia cristiana (“Templum Domini”), siendo sede de la Orden del Templo (templarios).

Donado por los Caballeros Teutónicos de España y por la Orden Reales Tercios de España.

9. Gruta de la leche (María amamantando al Niño Jesús)

Cuando los magos se retiraron, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: ‘levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al Niño para matarlo’. José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta: ‘De Egipto llamé a mi hijo’.

(Mt 2,13-15)

La gruta de la leche recoge una tradición popular del siglo IV con la que se explica la blancura de la gruta por la caída de una gota de leche de María al amamantar al Niño en la noche de la huida a Egipto. Los franciscanos toman posesión de ella en 1493 (en el lugar hay restos de anteriores monasterios bizantinos y una tumba de un soldado cruzado) y en 1871 construyen una pequeña residencia y oratorio. En el año 2000 se decoró la gruta y levantó un nuevo santuario, confiado a religiosas contemplativas.

Donado por Dña. Ana María Bornay Naranjo.

10. Iglesia de S. Sergio en Egipto (casa de la Sgda. Familia en su huida a Egipto)

José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta: ‘De Egipto llamé a mi hijo’.

(Mt 2,14-15)

La Iglesia de los santos Sergio y Baco (El Cairo, Egipto) alberga, en su cripta, el lugar en el que vivió la Sagrada Familia durante su estancia en Egipto. Data de los siglos iV o V, y guarda los restos mortales de los santos mártires, soldados romanos, Sergio y Baco. Según la tradición, allí estuvo tres meses la Sagrada Familia, antes de volver a Nazaret.

Donado por Dña. María Silva Valls Sorribes.

11. María, con el niño Jesús en Nazaret: Basílica de la Sagrada Familia (Nazaret)

Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón. Jesús progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.

(Lc 2,51-52)

A pocos metros de la Basílica de la Anunciación en Nazaret, dentro del “poblado evangélico”, se encuentra la Iglesia de San José o Casa de la Sagrada Familia. Sobre el lugar venerado por los judeo-cristianos de los primeros siglos, los bizantinos construyeron una primitiva Iglesia, y después de las destrucciones de Cosroes y los persas, lo mismo hicieron los cruzados al inicio del segundo milenio. En el año 1914, los franciscanos rehacen la Iglesia cruzada con las mismas proporciones y planta basilical, albergando en la cripta un baptisterio judeo-cristiano y la gruta que sirvió de casa a María, José y Jesús durante los años de vida oculta del Salvador.

Donado por la Familia Martínez Perea.

12. Monte del Tremore (María aterrada porque quieren despeñar a su Hijo en Nazaret)

Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo echaron fuera del pueblo y lo llevaron hasta un precipicio del monte sobre el que estaba edificado su pueblo, con intención de despeñarlo. Pero Jesús se abrió paso entre ellos y seguía su camino.

(Lc 4,28-30)

En la Edad Media, los cruzados edificaron una pequeña capilla a las afueras de Nazaret, donde según la tradición de la época quisieron despeñar a Jesús después de su lectura en la Sinagoga de Nazaret. Dedicaron la capilla a la memoria de la Virgen María, madre de Jesús, que también pudo estar presente en esa lectura sinagogal, y fue testigo del intento de asesinato de su Hijo. María quedó aterrada por la posibilidad de que arrojasen a su Hijo desde el Monte del precipicio, y esta capilla quedó para guardar su memoria. Actualmente quedan algunas ruinas en el recinto del convento de las Clarisas de Nazaret.

Donado por la Hermandad Franciscana del Santísimo Cristo de la Humildad (Salamanca).

13. María intercede por unos novios: Santuario de las Bodas (Caná)

Le dice a Jesús su madre: «No tienen vino.» Jesús le responde: «¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora.» Dice su madre a los sirvientes: «Haced lo que él os diga.»

(Jn 2,3-5)

A ocho kilómetros de Nazaret se encuentra la aldea de Kefar Kaná, donde se conmemora el primero de los signos de Jesús. En efecto, hasta aquí vino Jesús con sus discípulos como invitados a una boda. También estaba su madre María, y por su intercesión transformó el agua en vino. La actual iglesia es de 1901, y como en otros muchos lugares de Tierra Santa, está construida sobre edificaciones anteriores.

Donado por la Fraternidad franciscana seglar (OFS) de Estepa (Sevilla).

14. María acompaña a su Hijo en la vida pública: Cafarnaúm

Alguien le dijo: «¡Oye! ahí fuera están tu madre y tus hermanos que desean hablarte.» Pero él respondió al que se lo decía: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?» Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. Pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.»

 (Mt 12,47-50)

Cafarnaúm es conocida en Tierra Santa como “la ciudad de Jesús”. En ella se encuentran las ruinas de una iglesia muy importante en la época bizantina, construida sobre la Casa de Pedro. Actualmente hay sobre dichas ruinas una Iglesia, también octogonal, construida recientemente (1990, “memorial de San Pedro”). Allí es donde Jesús vivió la mayor parte del tiempo de su vida pública, y allí es donde su Santísima Madre pudo acompañarlo en la predicación, como nos testimonian los evangelios.

Donado por la Hospitalidad Jesús de Nazaret.

15. María se encuentra con su Hijo con la cruz a cuestas camino del calvario (4º estación)

Mientras lo conducían, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que volvía del campo, y le cargaron la cruz, para que la llevase detrás de Jesús. Lo seguía un gran gentío del pueblo, y de mujeres que se golpeaban el pecho y lanzaban lamentos por él.

(Lc 23,26-27)

Siguiendo el trazado de la Vía Dolorosa, que parte del lugar de la Flagelación del Señor y acaba en el Santo Sepulcro (Jerusalén), encontramos la cuarta estación, dentro de la Iglesia del Patriarcado armenio-católico, en honor de Santa María del Espasmo. En la cripta podemos observar una talla que refleja el encuentro de María con Jesús cargando su cruz, y en el suelo, con un adoquinado propio de la Edad Media, las huellas en mosaico de los pies de María, signo del lugar exacto que la tradición conservó para este divino encuentro.

Donado por la Asociación Española Amigos de Tierra Santa.

16. María al pie de la cruz: Calvario (Jerusalén)

Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.

(Jn 19,26-27)

Dentro del edificio del Santo Sepulcro se encuentra el Calvario: una roca de poco más de 12 metros (5 metros, desde el suelo actual constantiniano) perteneciente a la antigua cantera abandonada por Herodes el grande, y que Poncio Pilato y las autoridades romanas usaron como lugar de crucifixiones, por estar muy cerca de la muralla de Jerusalén, junto a la puerta de la Justicia, y en un lugar elevado para que todos vieran a los ajusticiados. Allí fue crucificado Nuestro Señor, y allí permaneció María al pie de la cruz en aquel Viernes Santo.

Donado por Dña. María Luisa Lorente Miñarro.

17. Santo Sepulcro. María junto al cuerpo de Jesús

Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque en secreto por miedo a los judíos, pidió a Pilato autorización para retirar el cuerpo de Jesús. Pilato se lo concedió. Fueron, pues, y retiraron su cuerpo. Fue también Nicodemo - aquel que anteriormente había ido a verle de noche - con una mezcla de mirra y áloe de unas cien libras. Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en vendas con los aromas, conforme a la costumbre judía de sepultar. En el lugar donde había sido crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el que nadie todavía había sido depositado. Allí, pues, porque era el día de la Preparación de los judíos y el sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.

(Jn 19,38-42)

A muy pocos metros de la roca del Calvario se halla la Tumba del Resucitado o “Anástasis”. Fue recortada de su entorno rocoso por Constantino, adornada por tres ábsides y coronada por una cúpula central, sostenida por 12 columnas. La Tumba es protegida por una Edícola, que tiene antesala y sala mortuoria, imitando la primitiva Tumba de Cristo excavada en roca en este mismo lugar. Aquí fue donde María, junto a José de Arimatea y Nicodemo, dejó el cuerpo de Jesús en la sepultura. Aquí fue donde resucitó al tercer día, dejando el Sepulcro vacío, y triunfando sobre la muerte.

Donado por la Lugartenencia de España Occidental –Orden De Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén.

18. María en espera del Espíritu con los apóstoles: Cenáculo (Jerusalén).

En la estancia superior vivían Pedro, Juan, Santiago y Andrés; Felipe y Tomás; Bartolomé y Mateo; Santiago de Alfeo, Simón el Zelotes y Judas de Santiago. Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.

(Hch 1,13-14)

En el corazón del Monte Sión, dentro de la ciudad de Jerusalén, se encuentra el Cenáculo: la casa donde Jesús reunió a sus discípulos para la Última Cena, donde se apareció en los días siguientes a la resurrección, donde María perseveraba en la oración con los apóstoles, y donde descendió el Espíritu Santo. Actualmente, el peregrino visita la “sala alta” de la casa que reconstruyeron los cruzados, ya que Al-Hakem destruyó totalmente la basílica Agia Sión (construida en el 386 por el obispo Juan sobre el Cenáculo) a comienzos del siglo XI.

Donado por la Hermandad del Santo Padre Rubio de Dalias (Almería).

19. María se duerme en el Señor: Santuario de la Dormición (Monte Sión, Jerusalén)

María entonces se levantó, salió fuera, elevó sus manos e hizo oración al Señor. Terminada ésta, entró de nuevo y se tendió sobre el lecho. Pedro se sentó a su cabecera y Juan a sus pies, mientras los demás apóstoles rodeaban la cama.

(Muerte de nuestra Señora siempre Virgen, escrita por Juan de Tesalónica, 12)

A pocos metros del Cenáculo se encuentra la Iglesia de la Dormición de María, construida por la Sociedad pro-Palestina de Colonia (1906), en un terreno que el sultán Abdu Hamid había regalado al emperador prusiano Guillermo II en 1898. En la cripta se puede contemplar una imagen de María yacente, dormida en el Señor.

Donado por D. Ambrossio Lorente Arcas.

20. María es enterrada en el Valle de Josafat: Tumba de María (T. Cedrón, Jerusalén)

Mas cuando fuimos a abrir la sepultura con intención de venerar el precioso tabernáculo de la que es digna de toda alabanza, encontramos solamente los lienzos, pues había sido trasladada a la eterna heredad por Cristo Dios, que tomó carne de ella.

(Muerte de nuestra Señora siempre Virgen, escrita por Juan de Tesalónica, 14)

En el torrente Cedrón, muy cerca del Huerto de los olivos, se encuentra el Sepulcro vacío de la Virgen, dentro de la “Iglesia de la Asunción” (llamada también “la tumba de la Virgen). Fue excavada en la roca y transformada en Santuario por Teodosio el Grande (379-395). En el siglo VI se levanta en su honor la Basílica de Santa María del Valle de Josafat junto con un monasterio benedictino. Saladino destruyó la Basílica y el Monasterio, pero respetó la cripta, que ahora sigue accesible a la visita de los peregrinos.

Donado “In Memoriam” por D. Ignacio Fernández Pizarro y Aurora Martín Sbarbi.