De Septiembre 08, 2026 11:15 hasta Septiembre 08, 2026 13:15
En Tierra Santa
Publicado por Comisaría Tierra Santa
Categoría: Eventos en Tierra Santa
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Hoy, 8 de septiembre de 2026, se celebra en la Basílica de Santa Ana, el nacimiento de la Beata Virgen María, madre de nuestro Señor.
El nacimiento de la Virgen María es visto como la aurora que anuncia la venida del Redentor. El símbolo de la aurora, con el nacimiento de María que prefigura el surgir del Sol de justicia, Cristo Señor. Esta jornada recuerda que María, "revestida de Sol", brilla con la belleza tanto del alma como del cuerpo, su santidad y humildad son modelos para todos los creyentes. Las palabras de san Bernardo y de la liturgia de las Horas confirman su plenitud de gracia y su papel central en la historia de la salvación.
La Iglesia celebra cuatro grandes dogmas marianos distribuidos en las cuatro estaciones del año:
Se añade una quinta solemnidad, el nacimiento de María, aurora que prefigura todos los atributos de la Virgen. Creyendo realmente en lo que secelebra, reconociendo en María a la madre que nos da no solo la salvación, sino al mismo Salvador.
Acción de gracias por el misterio de nuestra salvación y por el papel insustituible que María ha desempeñado en el plan divino. Hoy la basílica se confirma como lugar de memoria, oración y esperanza para el futuro de toda la humanidad.
En Oriente, la Natividad de María ya se celebraba en el siglo IV, vinculada a la construcción de la Basílica de Santa Ana en Jerusalén. Este lugar de culto se alzaba en el sitio donde se encontraba la casa en la que María nació de Ana y Joaquín. Desde Jerusalén, el recuerdo de la Natividad de María pasó a Constantinopla, y la Iglesia de Oriente la celebra vinculándola a la Concepción. No se debe olvidar que solo de Jesús, María y Juan el Bautista la Iglesia celebra el nacimiento en la tierra, además del nacimiento en el Cielo.
No hay muchas informaciones acerca de la infancia de María; lo poco que sabemos nos lo refieren los evangelistas Lucas y Mateo. Algunas tradiciones señalan el lugar de nacimiento de María en Galilea, aunque otras, más probables, lo sitúan en Jerusalén.
En cuanto al día del nacimiento de la Virgen, hallamos noticias en el Protoevangelio de Santiago, un texto apócrifo del siglo II, en el que se narran detalles de la vida de la Virgen. En particular, se describe el sufrimiento de Ana y Joaquín, pues no podían tener hijos, hasta que la situación cambia gracias a la intervención del Señor y al consiguiente nacimiento de María. El texto relata que Joaquín, muy devoto, se alejó del Templo cuando le fue prohibido ofrecer sacrificios a Dios por ser estéril. Entonces, se unió a unos pastores en el desierto, elevando continuas oraciones al Señor. Ana, a quien su esposo había dejado sola, también oraba insistentemente. Sus plegarias fueron escuchadas, pues un ángel se les apareció anunciándoles el nacimiento de una niña, cuyo nombre sería María; ella viviría en el Templo y estaría destinada a dar al mundo al Hijo de Dios. Ana y Joaquín se reunieron, y María nació sin mancha de pecado original. Su madre le enseñó las tareas propias de las mujeres de la época y la introdujo en la oración y el conocimiento de Dios. Luego, fue llevada al Templo para ser instruida por los sumos sacerdotes, donde pasó su infancia sumida en la oración.
El Evangelio del pseudo-Mateo, escrito en latín entre los siglos VIII y IX, también hace referencia a los padres de María. Otros datos los encontramos en la Leyenda Áurea, del dominico Jacopo da Varazze, escrita entre 1260 y 1298, donde se recogen algunos episodios de la vida de María y de sus padres. A lo largo de los siglos, la fiesta de la Natividad ha inspirado a artistas y fieles. Muchas iglesias fueron dedicadas a su nacimiento. Ya desde el siglo X, esta tradición fue introducida en Milán, hasta el punto de que San Carlos Borromeo dedicó el Duomo a Santa María Nascente.